Para cada uno de nosotros, la búsqueda del bienestar es lo primordial, generalmente ese bienestar está asociado a la capacidad económica para satisfacer nuestras necesidades, la consecución de tal fin, si justifica los medios.
Lo vemos cada día en el campo profesional, la medicina, y sus investigaciones amparadas en que pueden "ayudar", con el patrocinio de las grandes casas de farmacia, los profesionales en derecho, ingeniería arquitectura estudiantes,etc, todos hemos sido envueltos en una realidad de competitividad para ser los mejores y los más exítosos, pero esto ha producido una verdadera batalla entre la ética, que, nos debe distinguir y la promoción de nuestros intereses.
Lamentablemente, estas vivencias abarcan a todo el conglomerado humano, se justifica el abandono de los hijos por la incapacidad de tiempo o dinero para crearlos, se justifica el aborto, porque no es el tiempo de ser madre, se justifica la delincuencia porque no hay trabajo, el uso de drogas por el estrés la mediocridad académica porque que más da, si nadie se ocupa de verificar con ahínco lo que el estudiante realiza, en fin siempre encontraremos una justificación para lo que no está bien, porque también es fácil encontrar algo que está más mal.
Nuestra realidad puede cambiar, el punto crucial es poder poner límites a nosotros mismos, a quienes están bajo nuestra responsabilidad y ha quienes hemos elegido para custodiar nuestros derechos y deberes.


